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¿Cómo Amar a Dios con Toda tu Alma y Corazón?

¿Cómo amar a Dios, si no lo has visto? Gran pregunta, que muchas veces resuena en nuestra mente, sin encontrar respuestas contundentes que nos satisfaga y nos llene ese vacío de aferrarnos a ese Dios maravilloso que a pesar de no verlo sabemos que está allí para nosotros.

Pero la pregunta clave, realmente sabes cómo amar a Dios, déjame decirte que pensamos que lo amamos.

Pero, con nuestras acciones y manera de comportarnos, dejamos mucho que desear y anulamos nuestras palabras, no demostramos lo que en es en relación al amor para con Dios.

En Juan 14:21, nos enseña tácitamente, la clave para lograrlo, mira lo que dice la palabra de Dios:

“El que tiene mis mandamientos, y los guarda, aquél es el que me ama; y el que me ama, será amado de mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él”

¿Qué te parece? ¿Realmente estas guardando sus mandamientos? ¿O realmente el amor a Dios, lo estás condicionando sólo a pedir y demandar favores?

¿O simplemente, tú amor por Dios, es el resultado de una frase hueca, que repites y repites, viviendo una vida de exceso y corrupción?

Pero déjame decirte querido que a pesar de nuestra conducta reprochable Dios nos ama, sin condición, lo que no tolera nuestro Dios, es el pecado.

A través de lo leído este día te mostraré como acercarte al Rey de Reyes y Señor de Señores con un corazón contrito y humillado.

¿Cómo Aprender Amar a Dios?

Primero antes que nada debes tener muy claro, el Dios de amor que tienes al alcance de una oración y un corazón arrepentido, el cual nos mostró el más grande sacrificio de «AMOR» viniendo por ti y por mí a la cruz del calvario.

Al dar la vida de su hijo unigénito, para salvar la nuestra, ¿serías tú capaz de entregar la vida de tú hijo en sacrificio para salvar a un amigo, quizás a un vecino, a un familiar?

Con mucha certeza y enfáticamente, creo que tú respuesta sería un no rotundo, pero mira cuanto amor nos ha dado el Padre.

“El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?” Romanos. 8:32.

Increíble y poderosa lección de vida, de la cual debemos todos aprender y hacer piel en nuestro cuerpo.

Tomándolo entonces del primer y más grande mandamiento «Amarás al Señor tú Dios, con todo tú corazón y con toda tú mente» Mateo 22:35-38.

amor cristiano

Y de él surge el segundo mandamiento, que se reduce en «Amarás a tú prójimo como a ti mismo, tal y como Él nos ama a nosotros»

De dónde se desglosan los otros mandamientos, que seguro conocemos como: No robarás, no matarás, no codiciarás a la mujer de tú hermano, etc.

Entonces si realmente amamos a nuestro prójimo, no lo vamos a someter a un sufrimiento como ese ¿no te parece?

Cuando tenemos a Cristo en nuestros corazones, debemos de vivir como él vivió y estar dispuesto a morir por Él.  Siguiendo sus preceptos y enseñanzas.

Seamos compasivos, con todos, sin esperar nada a cambio.

Busquemos la presencia de Dios en todo tiempo y en todo momento, mediante la oración. Recordemos que la oración del justo puede mucho.

Démosle a Dios gracias por todo en lo bueno y en lo malo y veremos como el Señor derramará bendición hasta que sobre abunde.

Dios es Amor Biblia

La Biblia está llena de amor, está presente desde el Génesis hasta el Apocalipsis, donde en cada versículo, capitulo, carta y epístola, esta poderosa palabra se hace evidente.

Exactamente aparece 227 veces en la versión Reina Valera del 1960 y cabe destacar que aparece por primera vez en Génesis 18:24.

Cuando Abraham estaba intercediendo por Sodoma y Gomorra, expresado de la siguiente forma:

«Quizá haya cincuenta justos dentro de la ciudad: ¿destruirás también y no perdonarás al lugar por amor a los cincuenta justos que estén dentro de él?”

La Biblia, nos enseña cuatro formas de amar: El Ágape, Phileo, Eros y el Estergos, veamos cada uno de ellos.

Ágape

Es la forma más elevada de amar, no existe otro amor más grande que este, donde sencillamente en éste se enmarca la verdadera esencia de éste sentimiento, encarnado en el Dios mismo.

Este tipo de amor, se caracteriza porque va más allá de las emociones. Es mucho más que un sentimiento. El amor ágape es activo. Demuestra amor a través de acciones.

Es un amor universal, incondicional, que trasciende y continua independientemente de las circunstancias. Y lo resume la palabra de Dios en 1era de Corintios 13, “La Preeminencia del Amor”.

Vale la pena leerlo y lo más importante atesorarlo, como piedra preciosa en nuestro corazón

Y qué más que éste tierno, dulce y supremo verso que expresa éste sublime sentimiento, que Jesús nos muestra, a través de acciones, donde Dios pone todo por nosotros, enviando a su hijo, Jesucristo, a morir en la más brutales y despreciables de las muertes para salvarnos, mira como lo expresa Juan:

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna.

Que hermoso es el amor de Dios del cual debemos aprender. ¿No te parece?

 Phileo

Se refiere al amor entre familia, hermanos, congregacional, Koinonía, dónde buscamos  el bienestar de las personas amadas.

Vemos bíblicamente éste tipo de Amor, según el apóstol Pablo:

“Fuimos como una madre con sus hijos”. 1 Tes. 2,7

“Timoteo, que es mi hijo amado y fiel en el Señor” 1Cor. 4:17

“Más bien te ruego por amor” Filemón 1:9

“Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas (agapao) más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo (phileo). Él le dijo: Apacienta mis corderos” Juan 21:15

Eros

Entiéndase como al amor entre la pareja, el deleite de vivir mutuamente su sexualidad, pero expresado dentro del matrimonio.

Éste tipo de amor tiene que fusionarse con el fileo y agape, porque el matrimonio, requiere una entrega total: compromiso, fidelidad y amor sobrenatural.

Los ejemplos más claros de éste tipo de amor lo conseguimos en el libro de Cantar de los Cantares. Uno de ellos cuando Salomón y la Sulamita en el capítulo 7, versos del 6-9

Amor Estergos

Expresado en el amor de familia, es natural; universal de querer proteger o ayudar. Se enfoca principalmente sobre asuntos de solidaridad y necesidad.

Es un sentido de preservación mutua más que de moralidad. Es amor entre esposos, hijos, tíos, abuelos, etc.

“Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, refiriéndonos los unos a los otros”. Romanos 12:10

Cómo Amar a Dios con Nuestro Testimonio

Es importante que nos aprendamos éste versículo: “De modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”. 2 Corintios 5:17.

Viendo este versículo, Dios nos demanda que cuando conocemos a Cristo, tiene que darse un cambio de actitud, un giro de 180º en nuestra manera de comportarnos.

En otras palabras, quiere decir que, nuestros malos hábitos y conducta indeseable deberán extinguirse, tal como lo pone de manifiesto Pablo en la Epístola de Efesios 4 del 28 al 30.

“El que roba, no robe más, sino más bien que trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, a fin de que tenga qué compartir con el que tiene necesidad.

29 No salga de vuestra boca ninguna palabra mala, sino solo la que sea buena para edificación, según la necesidad del momento, para que imparta gracia a los que escuchan.

30 Y no entristezcáis al Espíritu Santo de Dios, por el cual fuisteis sellados para el día de la redención”.

Como podemos ver, el cambio debe ser tangible, radical y contundente, para que pueda fluir el verdadero Amor, primeramente, para Dios y luego para el prójimo.

Cuando esto ocurra sonreirás más, ejercitarás hábitos de cortesía, serás más compasivo, prudente, ayudarás sin esperar nada a cambio, etc.

Entonces, ¿quieres aceptar éste reto? Acepta a Cristo como tú único y suficiente salvador, y ¡tú vida cambiará!

amar a Cristo

Cómo Amar a Dios- Citas Bíblicas de Amor

A continuación, veremos algunas citas bíblicas que te ayudarán a ti y a todos los tuyos a aprender amar de verdad.

«Que nunca te abandonen el amor y la verdad: llévalos siempre alrededor de tu cuello y escríbelas en el libro de tu corazón. Contarás con el favor de Dios y tendrás buena fama entre la gente». Proverbios 3: 3-4.

«Y nosotros hemos llegado a saber y creer que Dios nos ama. Dios es amor. El que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él» . 1 Juan 4:16.

» Nosotros amamos a Dios porque él nos amó primero». 1 Juan 4:19

«Ahora, pues, permanecen estas tres virtudes: la fe, la esperanza y el amor. Pero la más excelente de ellas es el amor» 1 Corintios 13: 13

«Sobre todo, amense los unos a los otros profundamente, porque el amor cubre multitud de pecados»  1 Pedro 4:8.

«Por la mañana hazme saber de tu gran amor, porque en ti he puesto mi confianza. Señálame el camino que debo seguir, porque a ti elevo mi alma»Salmo 143:8

«Por encima de todo, vístanse de amor, que es el vínculo perfecto» Colosenses 3:14.

«Que el Señor los lleve a amar como Dios ama, y a perseverar como Cristo perseveró» 2 Tesalonicenses 3:5..

«Nadie ha visto jamás a Dios, pero si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece entre nosotros, y entre nosotros su amor se ha manifestado plenamente» 1 Juan 4:12.

«Si alguien afirma: «Yo amo a Dios», pero odia a su hermano, es un mentiroso; pues el que no ama a su hermano, a quien ha visto, no puede amar a Dios, a quien no ha visto. 1 Juan 4:20.

«A cambio de ti entregaré hombres; ¡a cambio de tu vida entregaré pueblos!

Porque te amo y eres ante mis ojos precioso y digno de honra»  Isaías 43:4.

«Sin embargo, como está escrito: «Ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado, ninguna mente humana ha concebido lo que Dios ha preparado para quienes lo aman» 1 Corintios 2:9

¡Fíjense qué gran amor nos ha dado el Padre, que se nos llame hijos de Dios! ¡Y lo somos! El mundo no nos conoce, precisamente porque no lo conoció a él. 1 Juan 3:1.

«No tengan deudas pendientes con nadie, a no ser la de amarse unos a otros. De hecho, quien ama al prójimo ha cumplido la ley»  Romanos  13:8.

La decisión es tuya, la invitación ya está hecha para que ames a Dios con todo tú corazón y a tu prójimo como a ti mismo y el que nos guarda te lo retribuirá en bendición. Dios te bendiga.